Descubrimos en Yoyorama cómo ser una familia sostenible a través de varias claves de las que nos hemos dado cuenta en Yoyorama. Una serie de tips que todas las cool families más sostenibles tienen en común y que llevan a la práctica de forma habitual.

Además de las clásicas, las que más asentadas están ya entre nosotros como puede ser el hecho de reciclar y separar los residuos para poder hacerlo de forma óptima o cuidar el gasto de luz y agua que hacen en casa, existen diferentes ideas, distintos tips con las que aprender cómo ser una familia sostenible.

Tips para convertirse en una familia sostenible

1. Cultivar un huerto familiar

Es una buena y bonita forma de cambiar de hábitos y empezar a contribuir a la sostenibilidad del planeta.

Ya os enseñamos cómo la de cultivar un huerto urbano es una de las actividades que más relaja del mundo según quienes la han probado. Una forma muy especial de concentrarse, concienciarse con la importancia de cuidar el planeta y de pasar tiempo juntos mientras cultivamos y vemos crecer nuestras plantas.

Podéis empezar por ahí vuestro cambio familiar. No hace falta tener jardín enorme para hacerlo, basta con ponerle ganas y encontrar el mejor lugar para plantar vuestro huerto urbano.

2. Poner los cinco sentidos cuando hagáis la compra

¡Compras ecológicas! Pero no vale todo. Se trata de volver a la tienda que tenéis cerca y consumir productos de proximidad y de temporada. De esos que no hace falta recorrer miles de kilómetros para llevarte a casa. Es un pequeño sacrificio no poder comer fresas todo el año, pero así funciona el mundo y así funcionará mejor.

¡AH! Ten cuidado con las marcas que le ponen lo de “eco” a todo. Sospecha y pregunta si realmente lo son o nos están dado gato por liebre.

Último consejos, los tomates más feos del mundo también pueden estar riquísimos.

3. Moveros de un modo diferente

Movilidad sosteniblebicicleta, patinete, patinetes eléctricosmotos y coches eléctricas, vehículos híbridos… para ir al colegio o al trabajo. Reducir la huella de carbono de toda la familia desde el primer momento.

Quizás podemos prescindir del coche para ir al cole y nos va bien caminar y hacer algo de ejercicio. Y si está muy lejos, optar por una bicicleta o un patinete, eléctrico o no, puede ser una forma divertida de moverse y también de hacer deporte.

Cada pequeño gesto cuenta.

4. Impulsar la solidaridad en casa

Sostenibilidad es pensar también en el resto de ciudadanos del mundo. No va solo de ser ecológicos, se trata de una serie de valores que implican vivir en comunidad.

Si podéis apoyar causas benéficas o participar de ellas con voluntariados o actividades familiares, seguro que inculcáis de un modo fácil y rápido el sentido de globalidad que debe imperar en la sociedad: mis acciones, buenas o malas, repercuten en el resto. Seamos responsables.

5. Sumaros al Zero Waste

Es clave para aprender cómo ser una familia sostenible consiste en reducir al máximo los residuos, que acaban siendo basura, en casa. Entendemos como residuo todo aquello que no puede ser compostado para hacer abono o lo que puede ser reciclado (vidrio, cartón…).

Para que lo podáis aplicar de la mejor manera posible,  os recomendamos un libro. Se llama “Residuo Cero en casa”, de Bea Johnson y encontrarás un montón de trucos y consejos para disminuir tus residuos y tu huella ambiental.

6. Mucho ojo con el armario

Reutilizar, segunda mano, heredar. Ese podría ser el tridente de nuestra visión de armario.

Nos encanta comprar ropa nueva, es una de las cosas, probablemente, que más nos gusta, pero quizás si ponemos un poco de cabeza ayudamos a que la industria funcione mejor.

No olvides la cantidad de ropa vintage que está ahora de moda, por ejemplo. Y lo que no te pongas, no lo tires, regálaselo a alguien que pueda utilizarlo o véndelo en alguna tienda de segunda mano: tú sacaras un dinero por eso que ya no usas y otros podrán adquirir una buena prenda a un buen precio.

¡Todos ganamos!

7. También se puede ser sostenible cuando limpiamos nuestra casa

Existe multitud de opciones para dejar de usar detergentes dañinos para nuestras manos, nuestra ropa y el agua del planeta. Basta con utilizar jabones neutros o limón. Existen multitud de lugares donde aprender a hacer tus propios productos de limpieza. Es un buen cambio.

Además, si prefieres optar por otras opciones algo más industriales, seguro que encuentras productos de limpieza respetuosos con el medio ambiente en tu tienda de toda la vida.

Claves con las que esperamos que aplicándolas aprendáis a cómo ser una familia sostenible y podáis llevarlo a efecto.