Hay muchas recetas literarias memorables. Las codornices en pétales de rosa de Como agua para el chocolate, el pan de lembas de El señor de los anillos, la cerveza de mantequilla de Harry Potter... pero hay una que se ha convertido no solo en receta apetecible sino en un concepto que vive por sí mismo, fuera de su libro de origen, y esa es la magdalena de En busca del tiempo perdido de Marcel Proust. El concepto, para quien no lo sepa, proviene del momento en que el protagonista de la historia da un bocado a una magdalena (no una como las españolas, una típica de Francia) y viaja en su memoria, se va al pasado, solo por su sabor y los recuerdos que le trae. De seguro todos tenemos una magdalena personal que nos lleva a otros tiempos, pero de momento, esta semana en que queremos celebrar los libros, vamos a preparar esta…

Ingredientes:

  • 4 huevos
  • 180 gr de azúcar
  • 175 gr de harina de pastelería
  • 1 sobre y ½ de levadura
  • La ralladura de un limón
  • 180 gr de aceite de oliva o mantequilla
  • Un pellizquito de sal

Preparación:

  1. Encender el horno a180º para que esté listo a la hora de recibir estas magdalenas.
  2. Engrasar o poner las cápsulas en los moldes para que no se pegue la mezcla al verter.
  3. Batir el azúcar con los huevos, lo que crea una salsa que tendrá un ligero color blanco y será cremosa
  4. Añadir la ralladura de la cáscara de un limón y el aceite o la mantequilla.
  5. Añadir la harina tamizada poco a poco hasta que esté perfectamente integrada.
  6. Añadir la levadura también tamizada.
  7. Verter la masa en los moldes dejando espacio para que la levadura haga su efecto. Hornear a 180º unos 15 minutos..