Sana, plato único y muy reconfortante en estos días en que el frío arrecia, esta pasta al horno con pollo es balanceada, fácil de hacer y muy sabrosa. Puede ser la cena de cualquier día de la semana (se hace muy rápido) o el plato estrella de una reunión con amigos o de alguna reunión con los otros padres de tu cole.

Ingredientes:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla finamente picada
  • 2 dientes de ajo machacados
  • ¼ cucharadita de guindillas
  • 2 latas de 400 g de tomates troceados
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 4 pechugas de pollo sin piel, cortadas en tiras
  • 300 g de penne, rigatoni, tornillos o la pasta corta que más te guste.
  • 50 g de mozzarella rallada
  • ½ manojo pequeño de perejil, finamente picado

Preparación:

  • Calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio y sofreír la cebolla durante 10-12 minutos. Añadir el ajo y los copos de guindilla y cocer durante 1 minuto. Añadir los tomates y el azúcar y sazonar al gusto. Dejar cocer a fuego lento sin tapar durante 20 minutos o hasta que espese.
  • Calentar 1 cucharada de aceite en una sartén antiadherente. Sazonar el pollo y saltear durante 5-7 minutos o hasta que el pollo esté bien hecho.
  • Calentar el horno a 220C. Cocer la pasta siguiendo las instrucciones del paquete. Escúrrala y mézclela con el aceite restante. Vierta la pasta en una fuente de horno mediana. Añade el pollo y vierte la salsa. Cubra con el queso mozzarella y el perejil. Hornear durante 20 minutos o hasta que esté dorado y burbujeante.