Abrimos con el año nuevo la consulta de nuestra nutricionista María Pastor con las claves para cumplir tus propósitos de año nuevo

La semana del Blue Monday está tocando a su fin… El enero más raro, también. Y creo que es hora de dar una vuelta a nuestros propósitos. Por eso te traigo claves para cumplir tus propósitos de año nuevo.

Ver qué queremos de verdad, que nos va a acercar a nuestra mejor versión; y no, no hablo de la más Fit, la que más idiomas habla, o la que más horas pasa frente al ordenador.

Tu mejor versión es aquella que potencia tu bienestar, y tu salud en el sentido más completo de la palabra. Incluyendo, como me gusta siempre recordar, la salud mental.

Así que si no está funcionando el “el lunes empiezo” / “en enero como sano” o “ya dejo todo ‘’lo malo’’”, quizá no estés poniendo el foco donde deberías.

Verás, la prohibición, suele hacernos más atractivo algo, y eso, lejos de ayudarnos, nos dificulta el implementar nuevos y mejores hábitos.

Te propongo una cosa, empieza febrero diferente; buscando QUÉ ALIMENTOS introducir en tu dieta diaria. Pon el foco en sentirte bien, en estar bien nutrido, en mimarte, en hacerlo rico; en poner atención en lo que comes.

Te aseguro, que lo demás irá viniendo solo. Dejando para la excepción las elecciones en salud que ahí deban quedarse; en la excepcionalidad.

Claves para cumplir tus propósitos de Año Nuevo

Lo que sí y lo que no incluir en nuestro plato

¿Te unes con nosotros a los retos de incluir y no de huir?

  1. Verduras en comidas y cenas. Como lo lees ¡Cada día! No tiene por qué ser aburrido. Espirales de calabacín con pesto, sticks de zanaharia al horno con curry, lasañas de berenjena, endibias con guacamole…
  2. Suficiente proteina y variada en tus días. Incluye pescados azules al menos 2-3 veces por semana; si no consumes proteina animal, no descuides las semillas ni los frutos secos cada día.
  3. Evita los ultraprocesados, o lo que es lo mismo alimentos de listas interminables de ingredientes. ¿Lo más sencillo? Comer alimentos que sabes, podria haber comido tu bisabuela.
  4. Los carbohidratos, mejor 100% integrales, y como guarnición, no como base de tu alimentación. Y es que… no es lo mismo verduras, pasta integral y pollo ; que macarrones con tomate y si me apuras, algún trocito de carne. Igual de nutritivo , ¿eh?
  5. No abuses de los cereales: los tubérculos como la patata, la quinoa, las legumbres o el trigo sarraceno deben ser tus guarniciones principales, y no siempre el pan.
  6. Frutas o verduras extra (como crudités, tomatitos cherry, otros) a lo largo del día (desayunos, postres y/o alguna toma entre horas según hábitos y apetencias).
  7. ¿Te apetece un postre dulce? Hazlo tú mismo. Galletas de avena y manzana asada con chocolate negro, gachas de avena con frutos secos, yogurt natural y cacao en polvo… Investiga. Hay recetas que en diez minutos te salvan muchas meriendas de teletrabajo y un poquito de ganas de picoteo.
  8. No descuides las grasas buenas en tu alimentación, aceite de oliva virgen, frutos secos, aguacate, aceitunas, pescados azules, semillas…
  9. Evita el consumo de azúcar, alcohol, tóxicos como el tabaco y otros.
  10. Y por su puesto… No dejes de moverte, descansar lo que tu cuerpo necesita y pasear siempre que puedas bajo el sol.

¡A por la lista de todo lo que SÍ quieres en tu plato! Y a olvidarnos de lo que no nos hace tanta falta.

El plato de Harvard

Pss… El plato de Harvard es una muy buena estrategia para montar tus comidas principales, un primero de verduras y un segundo (o la mitad de un plato grande si es plato único) formado por proteina de calidad y guarnición de carbohidratos (integrales o patata).

Cocinado todo ello con aceite de oliva.

Manos a la obra. A comernos febrero… Con verduras.

Claves para cumplir tus propósitos de Año Nuevo

Por María Pastor, Nutricionista.