Los que tienen mascota lo saben… los animales son seres nobles, llenos de amor y que se convierten en parte fundamental de la familia en cuanto llegan a casa. Hoy, el día de San Antón, el patrón de las mascotas, queremos recordar las ventajas y placeres de tener una mascota. 

Aprender empatía

Estudios han demostrado que quienes viven con mascotas en su infancia son adultos más empáticos y compasivos. Al interactuar con las mascotas, los peques aprenden a respetar y querer a otros seres vivos, así como a demostrar su afecto y lidiar con sus miedos y tristezas.

Niña con perrito

Disfrutar del cariño

Las mascotas son fuentes de amor. En el caso de los perros, por ejemplo, es uno incondicional y sin reposo. Gracias a este cariño que emanan sus animales de compañía, los peques reciben amor no solo de sus padres, sino de estos peludos miembros de la familia y pueden lidiar mejor con sus tristezas y sus miedos.

Niña durmiendo con perro

Aprender responsabilidad

Tener una mascota es una gran responsabilidad y ver esto en la infancia (ocuparse de alimentarlos, llevarlos al veterinario, pasearlos, jugar con ellos…) genera que los peques aprendan el valor de la responsabilidad personal y para con los demás.

Mejor sistema inmunológico

No solo se trata de beneficios emocionales y psicológicos. Tener mascotas en casa hará que los peques tengan un sistema inmunológico más fuerte e incluso los hará menos propensos a las alergias.

Aprender a respetar el espacio de otros

Los peques van a querer jugar con las mascotas y van a querer hacerlo bajo sus términos. Enseñarles a respetar el espacio del animalito y sus propios límites y necesidades les enseñará a relacionarse con respeto con todas las criaturas vivas, humanas o no.

Compañero de juegos

Una vez que aprendan a respetar las necesidades y límites de la mascota podrán tener un compañero de juegos que disfrute de su compañía y sea compatible con ellos. Con una mascota los peques se sentirán menos solos.