No queda nada para que comience el nuevo año y nos gustaría que lo empezaseis de la mejor manera posible. Hoy os dejamos algunas ideas para encarar el nuevo año en familia.

En apenas unos días vamos a despedir al 2021 y a dar la bienvenida al 2022. No hay mejor forma de comenzar el año que pensar en unos propósitos que estéis dispuestos a cumplir. Es bueno que los niños tengan una lista de propósitos (realistas) que quieran cumplir en el nuevo año ellos también. Tal vez ser un poco menos desordenados, comer más verduras,  obedecer a la primera o no pelearse tanto con sus hermanos. Esta serie de intenciones tienen muchos beneficios para los niños, les obliga a hacerse un auto-examen, les ayuda a ordenar sus ideas y a conocer tanto sus virtudes como sus defectos. Os animamos a sentaros un día en familia y que tanto vosotros como los niños, habléis de vuestros deseos e intenciones del nuevo año. ¡Es bueno para todos!

Hacerlo en familia

Este ejercicio es bueno que lo hagáis en familia. Os ayudará a conoceros todos un poco mejor y a tener que compartir tanto vuestras virtudes, como vuestras inseguridades. Lo mejor es que lo hagáis todos, ya sabéis que sois el mejor ejemplo para vuestros hijos, así que si os ven hacerlo se lo tomarán más en serio. Además, este tipo de charlas siempre ayudan a empoderar vuestro núcleo familiar. 

Siempre pensando en positivo

Es importante que el análisis que se haga, se haga siempre en positivo. Es decir, hablando de lo que tiene que mejorar cada uno, por supuesto, pero siempre de la forma más instructiva posible. No se trata de focalizarse en lo malo, sino de afrontar un nuevo año lleno de retos y aventuras de la manera más divertida. Si se hace con entusiasmo, se lo tomarán como un gran desafío y no podrán esperar a cumplir sus promesas. 

Ser sinceros y realistas

No hay que dejar que los propósitos se conviertan en grandes sueños imposibles de cumplir. Es mejor que sean realistas ya que así tendrán la satisfacción de cumplirlo y no abandonarán. Por supuesto, a la hora de establecer los propósitos debéis ser francos y pensar en pequeñas acciones que signifiquen un reto para vosotros. Si por lo contrario, elegís algo que sabéis que podéis cumplir con facilidad, no habrá ni deseo de mejora, ni un reto real. 

No olvidarlo

Os proponemos colgarlo en algún sitio común, tal vez en la cocina, en el que podáis verlo con facilidad. Es mejor dejarlo en un sitio visible para todos, si lo guardáis en un cajón, ¡A lo mejor se os olvida rápidamente a todos! Para que los niños se lo tomen en serio, tienen que ver que estáis igual de comprometidos que ellos, así que si lo chequeáis de vez en cuando, será más fácil tenerlo en mente.

Yoyoramers, os lo pasaréis en grande estableciendo estos propósitos y estamos seguros de que vosotros también aprenderéis mucho de ellos. ¡Nosotros ya tenemos los nuestros!