Este martes 8 celebramos el día de la mujer. Los niños son el futuro, así que podríamos decir que el mañana está en nuestra manos. ¿Es fácil educar en igualdad?

¿Os resulta sencillo educar en igualdad a vuestros hijos? Puede parecer fácil, pero es difícil luchar contra nuestros propios prejuicios y contra las costumbres sociales. Todos queremos lo mejor para nuestras niñas y nuestros niños, ¿Cómo educarles en igualdad? Cada vez somos más conscientes de la cantidad de micro machismos que existen en nuestro día a día, pero combatirlos es un poco más complicado. No os desaniméis, el primer paso es localizarlos. Os dejamos algunas ideas para incentivar la igualdad desde que enanos.

Dar ejemplo

Lo primero de lo primero es tener una actitud ejemplar. Los niños son como esponjas y se debe tener muy en cuenta. Si los niños ven una situación de desigualdad en sus padres debido a su género, intuirán que eso es lo normal y tenderán a imitarlo. Desde pequeños es crucial que vean que tanto padre como madre se dedican a la tarea de la casa y a cuidarles. Trabajen los dos, o tan solo uno de ellos, la ayuda en casa y en su educación es cosa de ambos. Incentivar a los peques, niños y niñas, a ayudar en casa es fundamental.

Explicarles la necesidad del feminismo

Según vayan creciendo es importante hablarles de feminismo. Cuánto antes lo interioricen, más calará en ellos la necesidad de este movimiento. Hay que hablar de los cambios que hay que hacer y de las injusticias que existen, es la forma de que se entienda la necesidad de un cambio. Tanto niños como niñas deberían estar educados en el feminismo. Pese a que sean las niñas quiénes sufren muchas veces las consecuencias del mundo en el que vivimos (que está poco a poco cambiando), los niños deben entender que el problema es de todos, y por lo tanto, buscar mejorarlo es responsabilidad de todos.

No poner barreras a sus sueños

Lo tendrán más fácil unos que otros, pero hay que animar a los niños a que sean lo que ellos quieran ser. Hay que evitar que se vean reprimidos por muchas de las costumbres de nuestra sociedad.  De lo contrario, su autoestima podría verse dañada y no estaríamos más que fomentando la desigualdad que existe actualmente en el ámbito laboral. Las cosas están cambiando, y para que continuemos evolucionando, necesitamos una nueva generación que tumbe nuestros prejuicios actuales.

Dejar de lado todo tipo de etiquetas

Los niños se verán sometidos a muchos estereotipos a lo largo de toda su infancia.  Para confrontarlos hay que hablarles de ellos, hacerles ver que existen y recordarles la importancia de evitarlos. Los padres no los únicos que influyen en la educación de los hijos, por eso hay que hacer todo lo que esté en nuestra mano para que sean conscientes de todos los prejuicios que existen. Hay que animarles a que sean quienes ellos quieran ser, dejándoles toda la libertad del mundo y educándoles en libertad, responsabilidad e igualdad.